Capacidad para afrontar acertadamente una situación difícil o inesperada.
“La resiliencia proviene del verbo latino resilio que significa “saltar hacia atrás, rebotar”. Se desarrolla cuando en medio de una situación difícil o inesperada logramos mantener la calma y superar “saltando” ese momento gracias a una actitud de reflexión, flexibilidad y lucha positiva para seguir adelante.”
La resiliencia es la capacidad de superar los obstáculos: derrotas, lesiones etc. Es como un músculo mental que te permite levantarte después de caer y seguir adelante con más fuerza.
¿Por qué es importante? Porque te ayuda a:
Manejar mejor las adversidades: Ya sea una lesión, una derrota o un cambio en tu rutina, la resiliencia te permite mantener la calma y buscar soluciones.
Aprender de los errores: En lugar de quedarte estancado en el fracaso, la resiliencia te impulsa a analizar lo que salió mal y a mejorar.
Fortalecer tu carácter: Al superar desafíos, desarrollarás una mayor confianza en ti mismo y una mentalidad más fuerte.
¿Cómo puedes desarrollar tu resiliencia?
Fijándote metas realistas: Celebra tus pequeños logros y avanza paso a paso.
Cultivando una actitud positiva: Enfócate en lo bueno y busca oportunidades de aprendizaje en cada situación.
Aprendiendo a manejar el estrés: Practica técnicas de relajación y respiración.
Buscando apoyo: Rodéate de personas que te apoyen y te animen.
“El problema es una oportunidad para dar lo mejor que tienes.”
“Continuar cuando crees que ya no puedes más es lo que te hace diferente a los demás.”
“El éxito es la suma de pequeños esfuerzos repetidos día tras día.”
“El cambio que deseas depende de las decisiones que tomes.”
“Si juzgas a las personas, no tendrás tiempo para amarlas.”